CRAVE

CRAVE: La Resiliencia Comunitaria Contra el Extremismo Violento

El aumento en el número de conflictos intra-religiosos, interreligiosos e interétnicos en particular en Asia, el mundo árabe y África ha impactado muy negativamente la seguridad en varios países y regiones. Estos conflictos también han alterado las relaciones interreligiosas e intra-religiosas y han debilitado o destruido la fibra de la sociedad. La creciente intensidad de estos conflictos y la destrucción de la construcción de paz y el progreso del desarrollo son igualmente preocupante. Los niños y jóvenes se han convertido en las víctimas más vulnerables de la radicalización en el extremismo violento. Varios han sido reclutados como niños soldados para luchar en guerras y conflictos.

Las funciones desempeñadas por extremistas religiosos luciendo identidades religiosas exclusivas en estos conflictos son cada vez más evidentes. La batalla de estos conflictos toma gran parte en la mente de las personas—ideológico—y en parte en el campo. La falta de preparación de las agencias en los estados, así como la débil capacidad de las comunidades afectadas para hacer frente a estos conflictos es crucial. Estrategias e iniciativas eficaces y sostenibles para abordar la violencia extremista de la comunidad parecen haber sido excluidos, o, a lo más son sólo simbólicas.

En el Cuerno de África, los conflictos por motivos religiosos orquestados por grupos extremistas violentos han matado y mutilado a miles. Aquí, la violencia que resulta de la radicalización en el extremismo violento interactúa con la polarización étnica tribal en las zonas y comunidades marginadas, y ha demostrado ser desastroso para la seguridad y el bienestar del los niños.

A través de La Resiliencia Comunitaria Contra el Extremismo Violento (CRAVE, por su sigla en inglés), la GNRC tiene como objetivo abordar el extremismo violento mediante el uso de estrategias pacíficas, movilización comunitaria y la construcción de una serie de marcos contra-narrativos para contrarrestarlo. Las actividades incluyen mesas redondas y talleres con niños, jóvenes, líderes y comunidades religiosas, la formación de grupos de reflexión, la formación de clubes de paz de primaria y secundaria, la investigación sobre los planes de estudio, política participativa interreligiosa y el uso de los medios de comunicación, incluyendo plataformas en línea.