Visión y Misión

Los Invitamos...

En lo mas profundo de nuestros corazones, todos sabemos que cada niño es un don sagrado, un heredero de la Tierra, y un mensajero de esperanza y paz. Todos estamos de acuerdo en que los niños merecen un mundo mejor. Creyentes de todas las religiones sienten una responsabilidad especial de orar y hacer algo para que, algún día, todos los niños puedan vivir con dignidad, seguridad, bienestar y alegría. Sin embargo, este anhelo es universal: las personas de fe no están solas en este esfuerzo. Cada vez que se juntan personas de orígenes diversos para practicar los valores profundamente humanos de la justicia, el respeto y el amor abnegado, los niños del mundo se acercan un poco más a la promesa de atención que tanto necesitan.

Los ninos que se sienten seguros, apreciados, y amados cambian el mundo. Llegan a ser adultos compasivos, personas radiantes que transmiten el regalo de la paz a todos los que tocan – sus familias, sus comunidades, sus naciones, el mundo. Si cuidamos los corazones de los niños de hoy, estaremos más cerca a un futuro de paz en el mundo. Esta es la visión de la GNRC, y le invitamos a que se una junto a nosotros en este viaje hacia un mundo de paz, en el que todos disfrutamos de la Gloria de la vida.

Nuestra Misión

Como una alianza mundial dinámica de organizaciones religiosas y personas de fe y buena voluntad, la GNRC, se inspira en la convicción profunda y se motiva por un sentimiento de responsabilidad de defender los derechos y la dignidad de los niños en todas partes, convencido que esta es la via más directa hacia un mundo de paz y justicia para todos. Firme en la creencia del valor infinito de cada vida humana, y de los valores universales compartidos y la humanidad común de todos los pueblos, la misión de la GNRC es capacitar a personas ordinarias a que, a partir de su fe, contribuyan dentro de sus comunidades a que cada niño pueda disfrutar de su derecho a un desarrollo físico, mental, emocional, espiritual, moral y social, que sólo se podrá lograr en un ambiente de cariño y protección.

Al ofrecer un espacio abierto para la acción y el diálogo interreligioso, la GNRC trabaja para convertir estos compromisos en una realidad a través de la oración y la acción, alimentando el respeto por y la celebración de la diversidad religiosa y cultural en todas sus actividades. Con el convencimiento de que los niños son los que construyen un mundo mejor, la GNRC se esfuerza por capacitar a los niños a desarrollar su espiritualidad, a vivir en solidaridad y confianza con personas de todas las creencias y culturas, y hacer aportaciones de gran alcance, como ciudadanos y como guardianes de la Tierra, para la paz y la dignidad para todos.

Movilizando el potencial de todas las religiones para convertirse en una fuerza transformadora positiva e invitando a personas de toda condicion a colaborar, la GNRC busca asociarse con los líderes, los individuos y las comunidades, las instituciones internacionales, nacionales y regionales, organizaciones de base, y las personas de buena voluntad en todas partes.