Brasil celebra el Día Mundial de Oración y Acción por la Niñez 2013

En Brasil se movilizaron a miles de niños, niñas, familias y comunidades para la celebración del Día Mundial de Oración y Acción por la Niñez, promovido por la Red Global de Religiones a favor de la Niñez (GNRC) y la Pastoral de la Infancia y con el apoyo de otras instituciones que trabajan con la infancia.  Durante la semana del 18 al 24 noviembre fueron realizadas celebraciones interreligiosas, actividades culturales y recreativas con niños, niñas y sus familias, con el objetivo de contribuir a la eliminación de la violencia contra la niñez. 

Los líderes religiosos y los representantes de grupos comunitarios y comunidades basadas en la fe fueron invitados por la Pastoral de la Infancia a participar en círuclos de conversación y reflexión para desarrollar estrategias  sobre cómo dar respuesta a las violaciones de los derechos de la infancia. Las reflexiones se centraron en dos preguntas: ¿Cuáles violaciones de derechos humanos sufren los niños y niñas? ¿Qué pueden hacer los líderes religiosos, los representantes de gobierno, líderes comunitarios y otros grupos organizados para dar respuesta a estas violaciones?

Cabe destacar que el Concejo Municipal de Curitiba aprobó un proyecto de ley que establece el Día de Oración y Acción por los Niños en Curitiba como una festividad oficial a celebrarse cada año el 20 de noviembre. Esta celebración será incluida en el calendario oficial de los eventos de Curitiba y serán promovidos eventos de celebración con la participación de la sociedad civil oganizada, grupos interreligiosos e instituciones que trabajan con la niñez.


Clovis Boufleur, gerente de relaciones institucionales de la Pastoral Infantil y coordinador nacional de la Red Global de Religiones a favor de la Niñez siguió de cerca el proceso de elaboración y aprobación de este proyecto de ley, junto con representantes de la Religión de Dios, la Legión de Buena Voluntad y de los Focolares.

Este año el Día Mundial de Oración y Acción por la Niñez fue celebrado en muchas ciudades de Brasil, bajo el liderazgo de la Pastoral de la Infancia.