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Prospectus - Tercer Foro

El Tercer Foro de la GNRC

Una oportunidad para reconectarse con el espiritu original de la GNRC y compartir esperanza en el futuro


La Red Global de Religiones a favor de la Niñez (GNRC) tuvo sus orígenes en la profunda y sincera convicción del Rev. Takeyasu Miyamoto, Presidente de la Fundación Arigatou y Líder de Myochikai. Contemplando el sufrimiento enorme de los niños alrededor del mundo, el se sintió compelido, como cualquier persona de fe, a tomar mayor responsabilidad para aliviar su difícil situación. Consecuentemente, él hizo un llamado a gente de todas las religiones para empezar a trabajar juntos— a través de toda clase de diferencias — por construir un mundo mejor para los niños. Como una forma de hacerlo, propugnó el establecimiento de una red global, que sería un vehiculo para que, tanto individuos como organizaciones trabajaran en beneficio de los niños, uniéndose y estableciendo formas de cooperación con el objeto de lograr un mundo en donde los niños puedan crecer con esperanza, salud y libertad.

En respuesta a este llamamiento, en mayo de 2000, más de 300 líderes religiosos, así como que trabajadores de base de todas las grandes tradiciones religiosas del mundo que provenían de 33 países se reunieron en Tokio, congregándose en solidaridad espiritual y en compromiso compartido para adoptar medidas concretas para los niños.

Ocho años han pasado desde entonces. La GNRC se ha desarrollado rápidamente, en estrecha colaboración con las agencias de las Naciones Unidas. Se han hecho algunos progresos significativos. Seis redes regionales se han constituido para abordar los diversos problemas que enfrentan los niños en cada región del mundo, enfocándose principalmente en los problemas de pobreza, violencia, educación y derechos de los niños. El Consejo Interreligioso de Educación Ética para los Niños se ha puesto en marcha para cumplir el compromiso del Rev. Miyamoto, hecho en nombre de la GNRC, en su discurso ante la Sesión Especial de las Naciones Unidas sobre la Infancia en 2002. Todos estas respuestas son el resultado de los nuevos encuentros, la solidaridad y la cooperación que la GNRC ha generado entre las personas religiosas, organismos de las Naciones Unidas y otros que trabajan por los niños en todo el mundo. Debemos estar agradecidos por este progreso. Sin embargo, cuando nos fijamos en la actual situación de los niños, debemos reconocer que todavía nos enfrentamos a una tarea enorme. Demasiados niños en todo el mundo siguen sufriendo, con demasiada frecuencia.

Como organizadora del Tercer Foro GNRC, la Fundación Arigatou espera proporcionar una oportunidad para los miembros GNRC de reflexionar sobre la misión de la misma, y de renovar su compromiso de crear un mundo mejor para los niños mediante el fortalecimiento y la ampliación de esta red de cooperación interreligiosa, construyendo sobre a partir de lo logrado hasta la fecha. Otro objetivo importante, como parte de este esfuerzo, es forjar una asociación más estrecha con el UNICEF, la UNESCO y otros organismos de las Naciones Unidas y sus asociados.

El tema principal del Foro, "Aprendiendo a Compartir: Valores, Acción, Esperanza," nos hace acuerdo que debemos comenzar con humildad este encuentro, mientras al mismo tiempo renovamos nuestro compromiso de respeto de unos a otros y de trabajar juntos para construir un mundo para compartir. Aquí en Hiroshima, nuestro enfoque estará centrado en tres grandes problemas que afectan a los niños del mundo: la violencia, la pobreza y la destrucción del medio ambiente mundial. Como personas de fe, compartimos el deseo de hacer contribuciones creativas e importantes sobre estos problemas. Un vehículo para ello será, sin duda, la aplicación en todo el mundo de nuestro Manual “Aprender a vivir juntos: Un Programa Intercultural e Interreligioso de Educacion Ética”. Estamos seguros de que lo lograremos a través de una estrecha cooperación con las agencias de la ONU y otras organizaciones asociadas.

Atesoremos cada encuentro que tengamos en Hiroshima, creyendo sinceramente que todo potencial compartido surge de nuestra solidaridad. De hecho, si realmente podemos "aprender a compartir," las nuevas iniciativas que surjan de nuestra creciente red, traerán, sin duda, una esperanza nueva para los niños de todo el mundo.

Fundación Arigatou