Quinto Foro

GNRC 5th Forum 07

Declaración de Panamá sobre la Eliminación de la Violencia contra la Niñez

Red Global de Religiones a favor de la Niñez (GNRC)

Ciudad de Panamá, 9-11 de Mayo del 2017

Desafiados por la epidemia global de violencia contra la niñez, nosotros, los líderes y miembros de las religiones y tradiciones espirituales del mundo, niñas y niños, mujeres y varones de 70 países, junto con representantes de los gobiernos, de las Naciones Unidas, de organizaciones internacionales y de base, nos reunimos en la Ciudad de Panamá, República de Panamá, para el V Foro de la Red Global de Religiones a favor de la Niñez (GNRC), del 9 al 11 de mayo del 2017.

Construyendo sobre los 17 años de servicio activo de la GNRC en favor de los niños y niñas del mundo, afirmamos la dignidad fundamental de cada niño y niña. Reafirmamos nuestra responsabilidad moral de protegerles de todo daño, tal como está expresado y protegido en las enseñanzas de todas las comunidades religiosas y espirituales del mundo, y en la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño y sus Protocolos Facultativos. Creemos en el poder de la cooperación interreligiosa para transformar el mundo.

Lamentamos el hecho que la mitad de los niños y niñas del mundo sufren diferentes formas de violencia física, psicológica y sexual. Es inaceptable que cada cinco minutos, un o niña en algún lugar del mundo es asesinado o asesinada a en un acto violento.

Aunque reconocemos que nuestras religiones se han dedicado activamente al servicio de la niñez, nos entristece saber que en no pocas ocasiones las religiones también han sido mal utilizadas como modo de legitimar, justifcar, y hasta perpetuar la violencia contra ellos. Estamos llamados a rendir cuentas por estas transgresiones y pedir perdón. Hoy, nos unimos para rechazar y levantar nuestras voces contra todas las formas de violencia contra los niños y las niñas en cualquier contexto.

Las causas de la violencia contra la niñez son complejas y variadas. Estas incluyen causas socio-económicas como la pobreza y exclusión social, y muchos otros factores políticos, culturales y familiares profundamente enraizados. Poner fin a la violencia sin precedentes que hoy en día enfrentan los niños y niñas, exige una colaboración urgente y extraordinaria entre las religiones y comunidades espirituales, las agencias de la ONU, organizaciones internacionales y multilaterales, los gobiernos, el sector privado, los medios de comunicación y la sociedad civil; y, lo más importante, con los propios niños y niñas. Honramos sus contribuciones y perspectivas acerca de la erradicación de la violencia.

Los niños y niñas crecen y prosperan en las relaciones de confianza con las personas que aman y cuidan de ellos y ellas. Lo normal es que esto suceda sobre todo dentro de sus círculos familiares. Tristemente, no podemos negar que también son en sus hogares donde suceden la mayoría de los abusos. Las familias necesitan apoyo para crecer y convertirse en santuarios de paz y seguridad.

Afirmamos que las religiones y comunidades espirituales transformadas pueden ofrecer enseñanzas morales y practicas ejemplares para prevenir, sanar, reducir y finalmente erradicar la violencia contra los niños y niñas.

Nosotros, los participantes en el 5º Foro de la GNRC, niños, niñas y personas adultas por igual, hemos resuelto hacer todo lo posible para erradicar la violencia contra los niños y niñas.

Nos comprometemos a:

  1. Escuchar a los niños y las niñas con empatía y respeto, aceptar su sabiduría y talentos, y continuar trabajando junto con ellos/as para atender el problema de la violencia en su contra;
  2. Asegurar que nuestros lugares religiosos sean espacios seguros para los niños y las niñas, en particular para aquellos víctimas de violencia y abuso, y los más vulnerables como los niños y las niñas con discapacidad;
  3. Aumentar nuestro compromiso personal e institucional para tomar acciones concretas para atender los desafíos presentados por los niños y niñas en este foro;
  4. Educar a nuestros líderes y comunidades acerca de las diferentes formas de violencia contra los niños y niñas, y desplegar los recursos necesarios para prevenir y atender la violencia dentro y más allá de nuestras comunidades; educar a los niños y niñas en la sexualidad humana y su propio rol en cuidar de su seguridad; trabajar para protegerles de los contenidos dañinos de los medios de comunicación, e involucrar a los medios en la prevención de la violencia contra la niñez.
  5. Asociarnos con programas globales como “End Violence” y utilizar al máximo las herramientas existentes para abordar las causas de fondo y aquellas que impulsan la violencia que enfrentan los niños y niñas; con especial énfasis en combatir el extremismo violento, la violencia de pandillas, el daño por el crimen organizado, y la explotación y abuso sexual;
  6. Fortalecer a las comunidades locales ofreciendo educación en crianza positiva y valores éticos que ayuden a las familias y a los niños y niñas a desarrollar empatía, ser más resilientes y crecer espiritualmente;
  7. Identificar y desafiar las estructuras y prácticas patriarcales que perpetúan la violencia y la explotación sexual, especialmente de las niñas;
  8. Adoptar estrategias y mecanismos acordados internacionalmente para abordar la violencia contra la niñez, incluyendo los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 16.2: “poner fin al maltrato, la explotación, la trata, la tortura y todas las formas de violencia contra los niños”, SDG 5.2 y 5.3 sobre eliminar la violencia contra mujeres y niñas; y, 8.7 sobre la eliminación de la explotación económica infantil.
  9. Fortalecer la cooperación y las alianzas a través de las iniciativas de Arigatou International, las comunidades religiosas y espirituales mas amplias, y otros actores estratégicos a nivel local, nacional, regional y global.
  10. Trabajar para generar una mayor voluntad social y política en cuanto legislación, políticas públicas e incremento de financiamiento para programas de proteccion a los niños y niñas de la violencia;

Dentro de todo esto fortaleceremos nuestros mecanismos de autoevaluación continua y rendición de cuentas, para asegurar que nuestras comunidades de fe nunca sean cómplices en la perpetuación de la violencia contra los niños y niñas, construir instituciones seguras para la niñez, y mostrar la efectividad concreta de las estrategias basadas en la fe para erradicar la violencia contra la niñez.

Finalmente, damos las gracias a Arigatou International y sus Asociados por reunirnos para el Quinto Foro de la GNRC. Compartimos la convicción de que todos somos responsables de cada niño y niñas en el mundo. Dejamos este lugar revitalizados e inspirados por la visión de un mundo pacífico para todos los niñas y niños.

Dado en la Ciudad de Panamá, a los 11 días del mes de mayo del 2017